Él también cruzó por el Tarajal

Él también cruzó por el Tarajal

“La gente del bosque dice: o entrar o morir” No sabe nadar. Es de noche y tiene miedo. Pero no hay vuelta atrás. Ha estado esperando un año y medio en el bosque este momento. Es consciente de que podría morir ahogado, sí, como murió su amigo Ahmadou, con quien convivió en el bosque. Pero él lo asume. “Era entrar o morir”, recuerda ahora en Sevilla I.D., 31 años, de Guinea Conakry. Prefiere no desvelar su identidad por estar en…

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Quijotes contra la meningitis: una guerra contra el reloj

Quijotes contra la meningitis: una guerra contra el reloj

María se levanta la manga de la camiseta y muestra sus heridas de guerra. En el codo izquierdo, una gran cicatriz. Con la mano derecha, “la mano buena, la otra es la tonta”, coge el móvil y muestra una foto con la necrosis que tuvo en esa parte del brazo. Y se la enseña a su interlocutora para que compare “lo sanito que ya lo tiene”… ¡Aunque ha costado!”, afirma con una sonrisa. Se siente vencedora. “Pues así tuve todo…

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La Gavidia: la Plaza de Mayo de Andalucía

La Gavidia: la Plaza de Mayo de Andalucía

Esto no es memoria histórica, es historia. Y vamos a contar la historia de verdad de este país de una puñetera vez -“¿De lo de Argentina se sabe algo?”, pregunta un hombre. -“Los abogados han solicitado a la jueza que pida también que se enjuicie a los que están implicados”, responde Paqui. -“En Público venía que se habían a admitido a 12 personas para que declarasen”, añade Santi. -“¿Doce testigos?”, pregunta Paqui. -“Sí, sí. Venía en Memoria Pública. Serán doce…

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El sentido del humor es algo que me viene de origen, me gusta reír. Lo acepté y ya está

El sentido del humor es algo que me viene de origen, me gusta reír. Lo acepté y ya está

Adilia Aires habita en el interior de su cuerpo, como nos pasa a todos, sí. Pero ocurre que su cuerpo no responde. Las piernas de Adilia no tienen fuerzas para caminar. Sus manos hace tiempo que se negaron a seguir acariciando. Su laringe es incapaz de regular el flujo de aire procedente de los pulmones para hacer vibrar las cuerdas vocales. Por eso, Adilia no habla. Parpadea si se le pregunta. Un parpadeo quiere decir sí. En caso de que…

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Expulsadas por el sistema

Expulsadas por el sistema

Mujeres con ganas de trabajar y sin oportunidades. Mujeres que buscan a sus 50 años un hueco en un mercado laboral devastado. A pesar de estar al final de su etapa profesional, muchas andaluzas se ven abocadas a una búsqueda de empleo con el que sobrevivir en plena crisis económica. Rosa subsiste gracias a una paga y a pequeños trabajos que realiza a las vecinas de su barrio en Sevilla. María Luisa es, desde hace unos meses, empresaria de una…

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Cómo curar el llanto por una hipoteca

Cómo curar el llanto por una hipoteca

“Tengo miedo de volver a pagar la hipoteca pero no quiero perder mi vivienda, por la que he sufrido mucho” José María, Miguel, Inmaculada y Agustín son algunos de los habituales del Punto de Información de Vivienda del 15 M en Dos Hermanas (Sevilla). Antes de la crisis, este grupo de vecinos afectados por el impago de sus hipotecas no conocía la palabra desahucio ni conceptos bancarios como la dación en pago. El desempleo los llevó a un estado de…

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Sólo José recuerda a las Rosas de Guzmán

Sólo José recuerda a las Rosas de Guzmán

Pedro El Sastre se llama en realidad José Domínguez Álvarez. Este puebleño enjuto y metódico con la vida y sus recuerdos nació el 18 de mayo de 1918. Conserva probablemente una de las memorias más activas y prolíficas de la provincia de Huelva. Es capaz de lucir con asombroso sentido de la libertad que dan los años, casi un siglo, un libro maldito por siempre en esta España decimonónica y caciquil hasta la exasperación: Las ruinas de Palmira, del ilustrado…

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Yo luché en la Segunda Guerra Mundial

Yo luché en la Segunda Guerra Mundial

“Coño, pues me fui a Rusia. Pensaba que no podía ser peor que la cárcel. Pero me equivoqué” “Soy un viejo duro”, dice Manuel Mendoza, dándose palmetazos en las rodillas. Manuel, la cara huesuda, la nariz afilada, una ligera sonrisa de satisfacción, habla en la salita de su casa, con el bastón en un lateral de la silla, la gorra en el otro, la tele encendida y muda. “Se está muriendo todo el mundo”, constata, con un punto de orgullo….

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Una vacuna contra la tristeza

Una vacuna contra la tristeza

Se preocuparon de sacar adelante a sus hijos, su casa… Pero se olvidaron de ellas – ¿Quién tiene problemas musculares? Todas levantan la mano, salvo una. Loli mira incrédula al resto de compañeras y suelta con cierto alivio: “Pues a mí ya no me duele ná… ni el cuello, ni las piernas, ni la espalda… ¡Desde que vengo aquí soy capaz de subirme a un pino! Nueve mujeres se sientan formando medio círculo en la amplia sala de un centro…

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